El paraje de los Cahorros ha sido remodelado en los últimos años: el puente colgante se reformó para dotarlo de mayor seguridad, se construyeron otros tres más y se añadieron nuevos senderos con tramos de escaleras. La zona está muy de moda entre los aficionados a la escalada deportiva, que han trazado numerosas rutas de ascenso en las escarpadas paredes del desfiladero del río Monachil.
A lo largo del camino, los indicadores van señalando la dirección a seguir para llegar hasta los Cahorros, tanto a los Bajos como a los Altos. Tras una parada en las eras para contemplar el desfiladero, se continúa hasta el puente colgante más antiguo de los Cahorros, cien años de antiguedad y 63 metros de longitud. Tras cruzarlo, el sendero continua por el desfiladero, en el margen izquierdo del río. Donde se abre el desfiladero, en el paraje de las Azuelas, está el último puente. Al cruzarlo se llega a un sendero por el que se podrá regresar a las eras de los Renegrales o bien acceder a la era Portachuelos.